El centro de salud de Perchera, en Gijón, se ha convertido en el primero de Asturias en lograr el certificado de calidad ISO, tras superar el pasado julio la auditoria externa que garantiza el cumplimiento de las normas necesarias para la acreditación. El reconocimiento refrenda la calidad de la red sanitaria pública y ha sido posible, en buena parte, por el programa de mejora continuada que se ha desarrollado en este equipamiento en los últimos años.
Este recurso da servicio en la actualidad a 16.200 pacientes y cuenta con una plantilla de 35 profesionales: siete administrativos, un celador, una auxiliar de enfermería, 11 enfermeras, dos pediatras, una matrona, dos fisioterapeutas y 10 médicos de familia. Además, dispone de una trabajadora social, un odontólogo y un psicólogo clínico compartidos con otro centro de salud.
La preparación para el cumplimiento de la norma requirió reuniones semanales con la Unidad de Calidad del área III, así como la superación de una auditoría interna previa, efectuada por personal técnico del Servicio de Salud del Principado (Sespa).
El de Perchera es el primer centro de salud que obtiene el reconocido sello de calidad de forma integral en Asturias. En el primer nivel asistencial ya contaba con esta acreditación el Servicio de Enfermería para la Atención Primaria. Además, en Gijón también lo han conseguido en los últimos años una decena de unidades y servicios del Hospital Universitario de Cabueñes: Angiología Vascular, Atención al Usuario, la Unidad de Educación Diabetológica de Endocrinología, Celadores, Salud Bucodental, el Laboratorio de Hematología, el Banco de Sangre y el área de Suministros.
“El centro de salud de Perchera llevaba tiempo trabajando en procesos de gestión y pensamos que ya podían dar ese salto para obtener la certificación”, ha destacado Iván Pidal, director de Atención Sanitaria y Evaluación en el área III. “Estamos muy contentos y muy orgullosos de ser el primer centro de Asturias que la tiene. No solo por el equipo del centro, que se volcó, sino también por la ciudadanía, para quien trabajamos”, ha añadido.
Isabel Fernández, coordinadora del centro de salud de Perchera, ha recordado el plan de mejora previo, iniciado en 2022 y germen del trabajo que ha derivado en la acreditación ISO. “Se marcaron objetivos para ir mejorando y poco a poco se fueron introduciendo cambios: el quirofanillo, la ecografía y diferentes programas de salud. También hubo mucha formación interna de profesionales”, ha explicado.
El plan buscaba una mejor organización de la labor que ya se desarrollaba en el equipamiento sanitario. “Hemos visto una mejora en indicadores bastante llamativa”, ha subrayado Alicia Marcos, responsable de Calidad en el centro. “El protocolo evita que se produzcan errores y aporta seguridad tanto a los profesionales como a los pacientes con una mejora en la calidad del sistema”, ha subrayado.
“Se ha diversificado el trabajo. Hay un profesional que se encarga de la formación, otro de la docencia y enfermería se ocupa de materiales y equipos, entre otras muchas tareas. Eso hizo que al final, todo el mundo conozca la ISO y sepa cómo hay que trabajar”, ha concluido Marcos.
La ampliación de la ISO a la atención primaria traslada el sistema de gestión de calidad al primer nivel asistencial y refuerza el compromiso adquirido para la mejora continuada de todos los procesos que influyen directamente en los pacientes. Con esta incorporación a la certificación ISO 9001:2015, el área sanitaria refuerza su posicionamiento como una organización orientada a resultados, segura, eficiente y centrada en las personas, y consolida una línea de trabajo que continuará ampliándose a otras unidades y proyectos estratégicos.