El Ayuntamiento de Avilés ha encargado las labores de conservación y mantenimiento del conjunto de retratos alojados en el Salón de Recepciones de la Casa Consistorial que comenzarán por las piezas de Pedro Menéndez y Carreño Miranda. Las labores que se van a realizar son de mantenimiento y conservación preventiva.

 

Sara González Curto, Titulada Superior en Conservación y Restauración de Bienes Culturales por la Escuela Superior de Arte de Asturias (Avilés), será la persona encargada de devolver el brillo a los retratos de Pedro Menéndez y Carreño Miranda. De hecho, durante los primeros días de trabajo ya ha realizado un descubrimiento, la autoría y fecha del retrato de Pedro Menéndez hasta ahora desconocidas.

 

La obra fue pintada en 1848 por el autor Secundino Santurio Cifuentes, tal y como figura en una inscripción realizada por el artista en la policromía, en la esquina inferior derecha de la pieza. Del autor solo se conoce que fue estudiante en la Academia de San Fernando. Precisamente a través de los archivos de la Academia se puede ver otra de sus obras, un dibujo de estudio de modelo masculino desnudo, inspirado en el Gladiador Borghese, que data de 1839 y fue pintado con lápiz negro y toques de clarión. Se puede consultar más información en el inventario web de la Academia:

https://www.academiacolecciones.com/dibujos/inventario.php?id=P-0402

 

La conservación de estas obras requiere tareas de mantenimiento que consisten en:

 

  • Tratamientos de limpieza de la policromía mediante soluciones tamponadas, así como la limpieza mecánica del reverso de las obras (es decir, del soporte de lienzo, por la trasera);

 

  • La sustitución de las fijaciones del bastidor al marco (tradicionalmente eran fijados mediante clavos, y en esta intervención se sustituirán por flejes de conservación, que son una especie de pletinas que permiten su retirada sin necesidad de hacer nuevos orificios en el marco, facilitando así futuras intervenciones y procurando una mejor conservación del bastidor y el enmarcado);

 

  • Instalación de guardapolvos perimetrales en las traseras, para evitar la entrada de polvo entre el lienzo y el bastidor, con el fin de mejorar las condiciones de conservación;

 

  • Reintegración cromática de ciertas lagunas (faltas) presentes en las policromías, tanto de los retratos como del estrato dorado de los marcos;

 

  • Y por último la protección final de las piezas mediante barnices específicos de restauración.

 

Las técnicas seleccionadas para la conservación de estas obras son las más cuidadosas que se pueden emplear para estas tareas. "Se mide el pH y conductividad de la superficie con unas herramientas específicas y a partir de estas mediciones se realiza una solución tampón adaptada a cada cuadro. Es una solución acuosa que tiene un pH siempre estable, en equilibrio, de tal forma que no afecte a la superficie del cuadro", ha explicado la restauradora.

 

Anteriormente se habían realizado tareas de conservación. Las últimas en 2014 por Luis Suárez Saro, ya fallecido. Se tiene constancia también de otras intervenciones realizadas en los años 90 por Isabel Alonso Valdés y Ana Eyaralar y en los años 70.