Por primera vez, la Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias va a reconocer a los restaurantes y sidrerías que estén cuidando dos de los tipos de sidra que amparan: la sidra natural espumosa y la sidra natural filtrada (de nueva expresión). La DOP pretende motivar así a los establecimientos de hostelería de la región a crear cartas específicas que incluyan estas sidras amparadas por la marca de calidad.

La organización va a crear los Certificados Oro para reconocer a aquellos negocios hosteleros que cuiden en sus cartas de bebidas estos productos. “Creemos que ha llegado el momento de defender con orgullo lo nuestro, dándole prioridad y diferenciándolo del resto de referencias de una carta de vinos”, remarcan desde el Consejo Regulador. 

“El objetivo es potenciar, prescribir y fomentar el consumo de sidras naturales espumosas y filtradas con Denominación de Origen Protegida. Está pensado para negocios que cuiden especialmente estos dos tipos de productos amparados”, aseguran.

Estos son los únicos requisitos concretos que deben cumplir los establecimientos a los que se les conceda el certificado ORO 2026: tener al menos tres sidras en la carta entre sidras naturales espumosas y naturales filtradas con Denominación de Origen Sidra de Asturias y, entre estas, deben coexistir al menos dos llagares diferentes. Además, deberán aparecer juntas y en un apartado destacado y diferencial que no dé lugar a confusión con otros vinos o bebidas.

Las sidras naturales espumosas y las sidras naturales filtradas con Denominación de Origen Protegida han demostrado ser muy versátiles y armonizar muy bien con numerosos platos, tanto de la cocina tradicional como creativa. Hoy en día se sirven como bienvenida en algunos restaurantes, acompañan a platos concretos en los menús degustación donde los vinos sufren y pueden acompañar una comida entera por su frescura y acidez, que combina con buena parte de nuestra gastronomía. 

La sidra natural espumosa con DOP se obtiene mediante una segunda fermentación en un recipiente cerrado, obteniendo un producto fresco y natural, perfecto para maridar con pescados, mariscos, aperitivos y quesos. Se trata generalmente de una sidra seca, tipo brut. Color pálido amarillento con destellos dorados, burbuja fina y constante de lenta evolución que forma marcada corona. Aromas de carácter frutal en armonía con notas tostadas que sugieren madera. Su sabor es el de un producto seco, con ligera acidez y bajo en alcohol, con frescor que perdura.

Por su parte, la sidra natural filtrada con DOP, también llamada “de mesa” o “de nueva expresión”, que se filtra antes de su embotellado y no requiere escanciado, sino que se sirve en copa, presenta un tono amarillo alimonado con tonos verdes y dorados. Presencia de microburbujas, limpia y brillante. Aromas con notas frutales, vegetales y florales. Sabor fresco y ligero, sabor ácido y amargo con presencia de carbónico.

La entrega de los Certificados Oro tendrá lugar en la Iglesia de la Universidad Laboral el próximo miércoles 4 de noviembre.