Pinceladas de Asturias

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Ruta Motera de los Miradores del Parque Histórico del Navia

credencial ruta moteraAllí donde se abrazan el mar y las montañas, donde las nubes acarician el cielo y el agua brota a modo de manantiales y cascadas cristalinas.

Allí donde los prados se visten de un inimitable manto de color verde y el trinar de los pájaros se convierte en la única música para nuestros oídos, se extiende el territorio que abarca el Parque Histórico del Navia. Nos asomaremos a auténticos balcones al paraíso en los que disfrutaremos de impresionantes obras de ingeniería y, desde los cuales, seremos testigos de las formas caprichosas a las que da lugar la Naturaleza.

Descubriremos paisajes que parecen sacados de una postal y, sobre nuestras motos, deseosos de explorar esta zona del desconocido occidente asturiano, nos impregnaremos de la belleza incalculable de un paraíso que tiene mucho que enseñarnos.

Nuestros dos primeros miradores los encontraremos en la villa marinera de Tapia de Casariego y hasta ellos podremos acceder, entre otras alternativas, desde la calle Francisco González Villamil.

Mirador de A Ribeiría (Tapia de Casariego)
Estamos ante una de las puertas de entrada al Parque Histórico del Navia. Así que, abrámosla, y dispongámonos a entrar en un espacio mágico. En el de A Ribeiría, con vistas a la playa del mismo nombre, bien podremos apoyar nuestros brazos sobre su barandilla de madera y abrir nuestros ojos para disfrutar de lo que tenemos ante nosotros, o bien sentarnos sobre la verde moqueta de hierba que lo cubre y respirar el aroma del mar cuyas olas rompen contra las rocas dando lugar a una melodía poco acompasada.



Mirador de Os Cañóis (Tapia de Casariego)Muy próximo, el mirador de Os Cañóis, se convierte en toda una atalaya al Cantábrico y desde él podremos gozar de unas fotogénicas vistas del faro de Tapia, una prodigiosa panorámica de todo el litoral más occidental de Asturias, los acantilados salpicados de islotes e, incluso en días despejados, de la mariña lucense. Desde el S.XVI las mejoras en la composición de la pólvora y una mayor variedad en las bocas de disparo llevarían a mayores alcances, lo que impulsaría hasta el S.XVIII también la evolución en la forma de los fuertes. La instalación de éstos sobre los acantilados permitía el control de la artillería sobre los lugares de fácil desembarco y acceso tierra adentro. En Tapia, al igual que en otras villas y enclaves costeros, la instalación en el año 1780 de un fuerte con artillería en la punta de Os Cañóis, permitía el control sobre el puerto y la playa. De ahí el porqué de este tipo de elementos en este lugar.

En medio de ambos miradores llama la atención la piscina de agua marina construida sobre una antigua cetárea y que, sin duda, es uno de los grandes atractivos del verano tapiego.

Mirador de A Talaya (Viavélez - El Franco)
Recorriendo durante 13 kilómetros la N-634 llegaremos hasta el mirador de A Talaya, en Viavélez (El Franco). Situado en un alto, la panorámica que ofrece tanto del pueblo como de su pintoresco puerto, no deja indiferente a nadie. No sería extraño contemplar una estampa frecuente en la que el mar arremete a golpes contra su espigón bufando contra los acantilados que lo escoltan.




Mirador de El Porto (Viavélez - El Franco)Frente a nosotros y, de nuevo, sobre una loma, el mirador de El Porto presidido por una escultura de Ernesto Knorr conocida como "Litoral" en la que, como en todas sus obras, se conjugan cuatro factores: el equilibrio, la tensión, el movimiento y el contraste. Para acceder a ella estacionaremos nuestras monturas en el mismo puerto de Viavélez del cual obtendremos diferentes perspectivas gracias a un inexcusable paseo por sus empinadas calles. Estamos en una villa marinera que goza de gran sabor literario, cuna de la famosa escritora Corín Tellado, cuya casa natal podremos encontrar en la calle que lleva su nombre.


Abandonamos la costa para ir, poco a poco, adentrándonos hacia el interior. La carretera FR-1 será la que, en un continuo ascenso de unos 20 kilómetros, que iniciaremos en A Caridá, nos lleve hasta Rozadas donde podríamos visitar el Centro de Interpretación de la Artesanía del Hierro así como una colección museográfica, previa reserva.

Mirador de Penouta Costa (Boal)El Alto de Penouta (Boal), al cual llegaremos rodando después de unos 5 kilómetros por el excelente asfalto de la AS-22, con sus 780 metros y, junto al cual, se encuentra un área recreativa, es todo un mirador por sí mismo. Con amplios pinares en su parte baja, en su zona más elevada la ausencia de arbolado nos permitirá ampliar nuestro campo de visión. Pero si lo que queremos es subir hasta el séptimo cielo, ascenderemos hasta los dos miradores que llevan su nombre y que nos mostrarán, por un lado, los dominios de Poseidón o, lo que es lo mismo, el mar (mirador de Penouta Costa) o bien, por otro lado, adentrarnos en el corazón de un valle en el cual las montañas dibujan un idílico escenario en el que se conjugan diferentes tonalidades de verdes y que no podrían darse más que en este mágico rincón asturiano (mirador de Penouta Interior). 

Para alcanzar el primero de ellos, viajaremos acompañados de la atenta mirada de los gigantes eólicos que, con sus enormes aspas, dibujan una silueta característica en el horizonte. En las afeitadas praderías, los caballos pastan a sus anchas sin importarles nuestra presencia. Y una vez alcanzado nuestro objetivo, desde el pequeño banco de pizarra con vistas al paraíso, seremos testigos de cómo tierra y mar llegan a hermanarse dando lugar al binomio perfecto. Con suerte, podremos navegar con nuestras miradas sobre un mar de nubes y sentirnos capitanes de un barco que viaja sin rumbo a donde nuestra vista nos lleve. 

Mirador de Penouta Interior (Boal)Una pista de tierra será la que tendremos que seguir para alcanzar el mirador de Penouta Interior, en el área recreativa de Pena Queimada, dentro de la cual podremos ver un túmulo o mamoa señalizado. Éstos, son los elementos de mayor antigüedad documentados en el concejo y la manifestación más evidente de arquitectura funeraria del período Neolítico. Desde este mirador podremos obtener una visión de todo el Parque Histórico, desde las cercanías del mar Cantábrico al norte, hasta la Cordillera del mismo nombre al sur. Alcanzaremos a divisar las Sierras de A Bobia, la de Panondres, Carondio y Muriellos, la villa de Boal, El Valledor e incluso, en el horizonte más lejano, las cumbres del Aramo, Ubiña y Somiedo.

Descenderemos hacia Boal, elegido Pueblo Ejemplar en el año 2014, y lo atravesaremos por la Avenida de Asturias dejando a nuestra izquierda, junto al Parque de los Emigrantes, el Monumento con su Placa conmemorativa de tan honorífica distinción. Será precisamente al salir del pueblo cuando nos encontremos con la señal que podría indicarnos una posible parada en el Centro de la Emigración e Instrucción Pública, en San Llouguís (San Luis). Sin abandonar la AS-12 se inicia ahora el trazado más zigzagueante de esta ruta en la cual durante varios kilómetros rodaremos acompañados por el río Navia. Serán 25 aproximadamente los que nos separen de San Esteban de los Buitres (Illano), nuestro siguiente mirador. Extremaremos la precaución en los alrededores de las zonas sombrías que rodean el Embalse de Doiras en las cuales no sería de extrañar encontrarnos con tramos húmedos de calzada y, en épocas de lluvias, poco antes de culminar el Alto del Folgueiróu, podremos ser testigos de un espectáculo visual y natural de gran relevancia que deberíamos aprovechar haciendo un alto en el camino: las Cascadas del Ferrado (Illano). Para aquellos amantes del agua y, sin abandonar el territorio del Parque Histórico del Navia, sería recomendable una inexcusable visita hasta un concejo que se nos muestra como un placer para los sentidos: Villayón. Allí, podremos deleitarnos con el Monumento Natural de las Cascadas de Oneta, en el pueblo del mismo nombre, el Pozo Mouro, a pie de la carretera AS-25 en un idílico entorno que invita a la relajación y, por supuesto, la Cascada y Cueva del Pímpano de impresionante belleza en un escondido paraje que parece sacado de un cuento de hadas.

Mirador de San Esteban de los Buitres (Illano)
San Esteban de los Buitres (Illano) no necesita barandilla de ningún tipo para que podamos asomarnos a un paisaje en el que el río Navia discurre encajado en un molde creado por la propia Naturaleza. Situado en una escarpada ladera, un paseo por sus calles nos lleva a un viaje al pasado puesto que aquí, aún se conserva de forma ejemplar su caserío tradicional, lo cual le ha llevado a que Patrimonio lo declarara "Conjunto Histórico" en el año 2014.




Mirador de A Paicega (Pesoz)Nos impregnaremos de Historia en nuestro siguiente destino: mirador de A Paicega (Pesoz) del cual solo nos separan 15 kilómetros, gran parte de los cuales seguiremos por la AS-12. En la aldea de Sanzo, a solo 2 kilómetros del desvío, algún perro suelto en el camino y, quizás también algún lugareño, vengan a recibirnos. Y es que hasta aquí llega el asfalto puesto que será una pista de algo más de 1 kilómetro la que tendremos que recorrer para llegar hasta este mirador que lleva el mismo nombre del pueblo en el que se ubica y cuyo origen se remonta a un antiguo poblado construido a mediados del S.XX con el fin de albergar a los obreros empleados en levantar la Presa de Salime.

Mirador de El Pénjamo (Grandas)En la actualidad, se encuentra en estado de abandono aunque aún podemos diferenciar algunas construcciones entre las cuales es muy llamativa su iglesia. Volvemos sobre nuestros pasos para regresar a la AS-12 y no tardaremos en entrar en un concejo, Grandas de Salime, cuya Comunidad Vecinal fue elegida Pueblo Ejemplar de Asturias en el año 1993, que nos recibirá con los brazos abiertos. Descenderemos hasta el mirador del Embalse de Salime por la AS-14 durante poco más de 4 kilómetros, muy accesible y a pie de carretera, pero no sin antes visitar El Pénjamo.



Mirador del Embalse de Salime (Grandas)Accederemos a él por la GS-1 y, después de dos "horquillas" y un continuado descenso, podremos acariciar las aguas del río Navia y disfrutar de un lugar en el cual el silencio es el único sonido. Parada obligada es el mirador del Embalse de Salime, desde el cual contemplaremos esta colosal obra maestra que fue inaugurada el 24 de agosto de 1955 y que forma parte de los 100 Elementos del Patrimonio Industrial de España. Un pequeño púlpito de piedra al que accederemos subiendo unos peldaños da forma a un mirador en el que obtener una buena fotografía no será nada complicado. 


Mirador Boca de la Ballena (Grandas)
Y si lo que deseamos es hacernos con una buena panorámica del mismo escenario en el que nos encontramos y unas impresionantes vistas de la Presa no tendremos más que continuar la carretera la cual, sin pérdida alguna, nos llevará hasta la otra ladera y a un mirador al que accederemos a través de un túnel horadado en la roca diseñado por Joaquín Vaquero: el mirador Boca de la Ballena, con una forma muy peculiar que es por lo que recibe este nombre.



Hasta aquí los miradores que abarcan el territorio del Parque Histórico del Navia. Será, precisamente, a partir de este último cuando se nos abra un abanico de posibilidades para continuar nuestro viaje. Aquellos que aún sigan sedientos por descubrir nuevas atalayas al paraíso, podrán escaparse hasta el pueblo de Berducedo (Allande) donde disfrutarán de las ofertas turísticas y hoteleras que el lugar nos ofrece antes de culminar en el colosal Puerto del Palo, todo un mito en el mundo de las dos ruedas y, cuyas panorámicas, nos dejarán boquiabiertos, sin ninguna duda.
El Puerto del Acebo, a tan solo 19 kilómetros del Mirador Boca de la Ballena, se nos brinda como otra de las posibilidades y, hasta él, llegaremos rodando por la AS-28. Y, finalmente, para aquellos moteros que decidan encumbrar la ruta de la misma manera que la comenzaron, es decir, mirando al mar, cuyo atractivo es todo un imán para cualquier viajero, podrán ir en su búsqueda siguiendo la AS-12 rumbo a Navia.
Tres posibles broches de oro para una ruta, la de los Miradores del Parque Histórico del Navia, que nos dejará enganchados a su descomunal belleza.

Así que, sintámonos afortunados de poder disfrutar con nuestras motos de una zona que conjuga todo lo necesario para que disfrutemos intensamente de nuestra afición. Porque, en ocasiones, buscamos fuera lo que tenemos al lado de casa, en Asturias.

Credencial Miradores Moteros:
Podrás obtener tu diploma "Miradores Moteros" remitiendo tus fotos en los Miradores junto con esta Credencial cumplimentada con tus datos personales, al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Descargar la Credencial Miradores Moteros en formato PDF

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